Quizás hayas escuchado de la utilización de los zapatos ortopédicos, pero ¿sabes para qué te sirven? Este es un calzado que ayuda a corregir problemas en nuestros pies gracias a que nos dan un mejor soporte y amortiguan nuestros pasos. Además, también mejoran la alineación de la columna y la circulación.

Es importante decir que las deformaciones en uno o ambos pies pueden ser de tipo óseo, muscular, articular o neurológico. Sin embargo, se utilizan comúnmente en el tratamiento de problemas como el pie plano o problemas en la pisada, y regularmente son prescritos por un especialista en podología. Los niños son quienes más utilizan el zapato ortopédico, ya que presentan estos problemas a temprana edad y es buen momento para corregirlos.

También son útiles en la desviación de metatarso y pie zambo, pero sirven para muchas otras deficiencias.

Es importante prestar atención a nuestros pies, ya que es posible sufrir de problemas de espalda, lumbares y desviaciones en nuestra columna si existen problemas en nuestros pies.

Un buen zapato ortopédico tiene características como una suela exterior especial, otra interior y la plantilla, usada para levantar el arco del pie. También se caracterizan por tener alta la parte del tobillo para facilitar la estabilidad y el apoyo del pie.